martes, 26 de enero de 2010

Pues sí , fue por su culpa...

... al menos eso dice la leyenda.
Kaldi fue una pastor de cabras . Era abisinio , Abisina es lo que hoy conocemos como Etiopia. Pues bien, cuenta esa leyenda que, un buen dia descubrio como sus cabras comian un fruto rojo que habian cogido en la parte alta del monte donde pastoreaban y que observo como posteriormente éstas se mostraban mas ... digamos energicas.
Kaldi quiso probar ese fruto y , aunque el sabor era muy amargo, tambien observo como en él tambien hacia efecto.
Decididamente llevo estos frutos al monasterio de su region y alli los monges se pusieron a cocinar estos frutos. El resultado fue nefasto. El mejunje no habia quien se lo tomara , era muy amargo y nadie lo quiso asi que los monjes, decidieron tirarlo al fuego.
Pronto el fuego empezo a tostar los frutos y un delicioso aroma se apropio de la cocina. Fue entonces cuando un monje se decidio a hacer una bebida a base del tostado de esos granos sin saber muy bien lo que ello supondria en el futuro.